También escribimos para sanar

Cada vez que leo a alguna de mis escritoras o bloggers favoritas pienso en lo maravilloso que sería poder escribir como ellas, con esa fluidez y creatividad que parece se les da de manera tan sencilla.

Realmente no sé si sea así o, como dicen y que parece aplica para todo lo que deseamos, lo que sucede es que practican a diario o casi, y “la práctica hace al maestro”.

Entonces me tendrás mas seguido por aquí…. Casi a diario escribo a mano en mi libreta-diario que actualmente tengo porque (creo que ya te he contado anteriormente), escribo desde adolescente. Fue algo que me surgió de manera natural, así como la lectura de libros de autoayuda. Seguramente fue mi guía interior quien me llevó a ello porque de verdad, te aseguro que han sido dos herramientas importantísimas en mi vida.

Entonces, si casi a diario escribo en mi libreta, ¿por qué no hacerlo por aquí y así vamos compartiendo? Yo practico la escritura que me encanta, practico el hecho de abrirme y mostrarme vulnerable ante ti y tú, si quieres, me cuentas si algo de lo que aquí comparto te checa o hace sentido o nombra algo que tu sientes también.

Mira, te cuento, a veces he pensado que la escritura y la lectura salvaron mi vida. En serio. Mi historia infantil y adolescente sucedió entre violencia, soledad y mucha confusión. Entonces, cuando descubrí ese primer libro de autoayuda en casa de una tía, ¡quedé enganchada! Resultaba que en las páginas de ese libro “alguien” decía que la vida podía ser buena, podíamos ser felices, no teníamos que conformarnos con lo que nos tocaba y listo, podíamos hacer algo al respecto y en nuestras manos teníamos la oportunidad del cambio.

¡Me emocioné tanto! 

Acto seguido, comencé a tomar notas en una libreta acerca de ese libro. Escribí y escribí. Y al hacerlo, descubrí esa otra herramienta maravillosa con la cual podía anotar frases que me resonaban y me parecían espectaculares, y por otro lado, podía escribir lo que sentía.

¡Wow!

Escribir lo que sientes… me parece tan grandioso… tan terapeútico… y es que antes de leerlo en algún lugar y confirmar mi sentir, resulta que cada vez que yo escribía me sentía mejor, me sentía más ordenada internamente, encontraba respuestas, me fluían las ideas y también los sueños y la esperanza de tener una vida mejor. Así yo de adolescente.

Te sigo contando más la próxima vez.

¡Un abrazo!

Adri Solis

Photos by Pexels

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