Nuestro trabajo interior, vale mucho.

Cuando somos bebés y niñas, dependemos totalmente de nuestra madre y/o los adultos que nos rodean. Si no se nos atiende y cuida, podríamos morir.

Como aún no hemos desarrollado el lenguaje del habla, primeramente esperamos que nuestra madre o cuidadora esté al pendiente de nuestras necesidades y si no es así, lloramos… ya que a través del llanto queremos comunicar que tenemos alguna necesidad. Así, esperamos ser atendidas lo antes posible y que nuestro llanto realmente sea muy poco. Ya sea que tengamos necesidad de contacto físico, de alimento, de palabras, nuestro pañal esté mojado o tengamos algún dolor. Como nosotras no podríamos atender nada de esto dada nuestra condición de bebés, pues nuestra madre o cuidadora lo haría. Esto sería lo natural, lo esperable para cualquier bebé.

Sin embargo, todavía existimos personas que creemos que un bebé que llora es porque es «muy demandante» o «se acostumbró a los brazos» o «quiere llamar la atención». Pero no es así. Necesitamos comprender que los bebés necesitamos a nuestra madre o persona maternante para sobrevivir y simplemente pedimos que por favor nos cubran esas necesidades básicas.

Si como madre o persona maternante siento que el bebé o niña es demasiado «demandante», el problema no es del bebé, más bien nosotras perdimos nuestra capacidad y nuestro instinto que nos hace cuidar de los pequeñitos. Y tampoco significa que la madre o persona maternante sea una persona terrible : ) Lo que significa es que esta madre viene de una historia de mucho dolor en infancia y tuvo que desconectar de alguna manera de su sentir, para protegerse y no sufrir.

La cosa es que esta «protección» que tomó esta madre desde niña y adolescente, hoy  la usa en todos lados y con todos sus vínculos, sin darse cuenta; obviamente cuando se convierte en madre, también. El gran problema aquí es que ese bebé necesita a su madre para sobrevivir y crecer… entonces mamá para poder ayudar al pequeñito, necesitaría revisar dentro suyo qué le pasó en su infancia, e ir sanando sus propias heridas para poder estar y amar a su hija o hijo.

Como dice Laura Gutman, «las niñas y niños no necesitan a una madre perfecta, necesitan a una madre que se indague y se cuestione», y con eso, la niña o el niño ya tienen una gran ventaja en su vida. Esto también podríamos traducirlo como que las mujeres necesitamos sanar nuestras viejas heridas, crecer internamente y hacernos cargo de nuestras vidas. Y por supuesto, buscar apoyos como una terapeuta o un grupo de mujeres que estén buscando lo mismo para que nuestro camino sea más sencillo.

A través de los cuidados maternos, a los bebés les decimos algo más profundo, algo que se quedará grabado en su psique y en su cuerpo y que le será familiar en su vida adulta. Por ejemplo, si un bebé duerme junto a mamá y cuando tiene hambre mamá lo alimenta (no lo deja solo en una habitación ni lo hace esperar por alimento), detrás del acto de cobijarlo y nutrirlo la madre le está diciendo al bebé «te amo, eres muy valioso y me importas» y el bebé se está quedando con este mensaje y lo está interiorizando. Este tipo de mensajes formarán parte de su vida para siempre.

Por supuesto, quienes no recibimos este tipo de cuidados podemos hacer hoy de adultos un trabajo interno para transformar los mensajes erróneos de desamor o poca valía que interiorizamos, pero siempre será mejor la prevención. Somos muchas las adultas que día a día buscamos transformar y sanar nuestras heridas, tengamos hijos o no, y sabemos el gran trabajo de años que esto conlleva. A veces, se nos va la vida en ello.

Entonces, te invito a realizar tu trabajo interior con la Biografía Humana, tengas hijos o no, porque siempre habrá alguien al lado a quien amar: niños, adultos, animalitos, el planeta, etc., siempre habrá beneficiados de nuestra conexión interna, de esa amabilidad y bondad que sentimos cuando comprendemos que somos valiosas, que lo que nos pasó en infancia no fue culpa nuestra, que nuestros padres hicieron lo mejor que pudieron y que ahora nos toca a nosotras asumir la responsabilidad de nuestras vidas y hacer algo lindo con todo lo que hemos aprendido.

¡Te mando un fuerte abrazo!

Adri Solís

Biografía Humana & Health Coach

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