El valor de la autoestima en nuestras vidas

La autoestima es la percepción que tenemos de nosotras mismas. Algunos autores mencionan que se tiene alta o baja autoestima aunque otros prefieren decir que, o se tiene autoestima o no se tiene. Como quiera que uno lo comprenda mejor, la cosa es sencilla: pensamos y sentimos que somos valiosas o no.

Personalmente la autoestima es un tema que vengo trabajando desde hace muchos años y en este camino he comprobado que todos cojeamos de ese pie en diferentes niveles. Algunas personas lo aceptamos claramente y conocemos del tema, otras solamente nos victimizamos, y a otras se nos nota desde lejos aunque no digamos nada.

¿En qué se nos nota?

En nuestra postura corporal, nuestro timbre de voz, nuestro aseo y arreglo personal; cómo tratamos nuestras pertenencias, en cómo está nuestra casa en cuanto al orden y la limpieza; si nuestras relaciones con los demás son saludables o no sabemos cómo poner límites; al manejar nuestro dinero, si lo generamos y lo administramos bien o  no; en nuestro trabajo, si sentimos que hacemos algo que amamos o por el contrario, no lo soportamos, etc. O sea, se nos nota en todo.

Sin embargo la autoestima es realmente un tema profundo porque más allá de lo que se vea afuera, lo más importante es esa sensación interna que tenemos de no ser valiosos, de que no deberíamos ser como somos, de que algo nos falta para estar bien o de que no nos merecemos lo bueno de la vida.

En mi camino me he dado cuenta de que contar con una autoestima saludable es básico en nuestras vidas ya que forma nuestros cimientos desde donde construiremos todo lo que queremos construir como una carrera profesional, un negocio exitoso, relaciones de amigos, relación de pareja, etc. pero si esos cimientos son débiles o falsos, nuestra construcción no durará, se nos puede derrumbar en cualquier momento.

Llegamos al mundo con autoestima

Todos los seres humanos llegamos al mundo con una excelente autoestima. Nada más hace falta mirar a un bebé o niño pequeño y nos daremos cuenta de varias cosas, como por ejemplo: cómo muestran sus emociones sin miedo a ser juzgados y sonríen porque algo les gusta o lloran porque algo les incomoda o necesitan; cómo se acercan a otros niños sin miedo a ser rechazados y cómo acepta a otros niños para jugar sin el miedo a ser lastimados; piden lo que necesitan porque sienten que lo merecen o cómo defiende sus juguetes y decide cuándo los prestarán o no, y lo expresan claramente; les encanta hacer cosas divertidas sin sentirse culpables… y así un largo etcétera.

¿Qué cosas lastiman nuestra autoestima?

Los niños llegamos blanditos y nobles al mundo pero dada la intervención que hacemos los adultos, los vamos obligando a cambiar y a adaptarse a nuestras necesidades.

Necesitamos re-aprender las cosas básicas que los niños necesitan y que no son cosas inventadas ni buscan manipular a los adultos. Y esto no me lo he inventado yo, hay muchos estudios al respecto pero sobre todo te recomiendo los estudios de mi maestra Laura Gutman.

Estas necesidades vienen como parte natural en los seres humanos y algunas son: nacer y quedarnos junto al cuerpo y a los pechos de nuestra madre sin que nos separen de ella; estar al menos otros nueve meses más, ya fuera del útero, muy pegados al cuerpo de nuestra madre; que nos limpien y alimenten cada vez que necesitamos; si lloramos, nos atiendan para ver qué queremos; se nos respeten nuestros ritmos de sueño y hambre y no nos quieran imponer los horarios estrictos de los adultos.

Todo esto también podemos llamarlo ritmo natural del ser humano y sería maravillo ser respetados en ello por ejemplo, respeto para comenzar a socializar con otros ya que los primeros tres o cuatro años solamente socializamos si nuestra madre está presente, entre los cuatro y cinco ya podremos quedarnos con otras personas por algunas horas; los niños necesitan jugar mucho y el ir a la escuela tendría que ser en un ambiente de juego, o sea aprender jugando, y que no intentemos que estén un montón de horas sentados escuchando a la profe; y aquí va otro largo etcétera, que ya hemos visto en este post y en este otro y por supuesto seguiremos viendo más adelante.

Te invito a sensibilizarnos

Esto que te cuento es buscando sensibilizarnos de las necesidades infantiles verdaderas ya que actualmente hay mucha información rondando de que los niños buscan manipularnos y nos dan montón de recomendaciones de cómo tenemos que ponerlos a raya para que aprendan a obedecer. Esto es realmente triste porque si nosotras como adultas desoímos a los niños, a ellos no les quedará más remedio que hacer lo que nosotras queramos pero con ello les estaremos quitando la posibilidad de expresar todo el tesoro abundante con que llegaron al mundo y dentro de ese tesoro está su autoestima.

Sucederá que llegarán muy lastimados a su adolescencia y luego a su vida adulta, con múltiples problemas para saber a qué dedicarse, para relacionarse, con el dinero, amistades, pareja, medio ambiente, etc., pero ya sabemos que el problema no inició hoy, el problema se viene gestando desde infancia.

Algo muy importante a tener en cuenta también, es que si nosotros como adultos no podemos dejar a los niños ser, si no aguantamos sus pedidos y queremos que pasen a la escuela o al cuidado de alguien más lo más pronto posible, si nos urge que crezcan, o si les exigimos independencia a los tres años (te recuerdo que infancia es igual a dependencia), el problema no es de los niños. El problema lo tenemos nosotras como adultas y se vuelve urgente que revisemos nuestras historias para detectar en qué momento dejamos nuestra sensibilidad de lado, qué nos pasó a nosotras que nos volvimos rígidas, frías, violentas o lo que sea que hoy depositamos en los demás.

Retomando nuestra autoestima hoy

La idea es que comencemos a ver que siempre hay posibilidades y que hoy puede ser un excelente día para revisar nuestras historias y conocer de dónde viene lo que siento hoy.

Tener una autoestima saludable es posible para todos. Solamente necesitamos hacer el trabajo personal necesario para mirarnos de verdad, ir eliminando todas esas ideas erróneas sobre nosotros; perdonarnos y volver a valorar lo maravillosos que somos; ordenarnos internamente e identificar todos los recursos con los que contamos para resolver los problemas que se nos presentan; aprender a elegir con más consciencia y amor lo mejor para nosotros. Para sentir que NOS MERECEMOS SER FELICES y SER AMADOS, y lo mismo se merecen los demás.

Espero que este artículo te sea de utilidad y si te apetece, me encantaría me dejes un comentario.

¡Un abrazo y hasta muy pronto!

Adri Solís

Terapeuta en Biografía Humana y Health Coach

Photo by Pexels

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