¿En dónde perdí mi propia voz?

Si es verdad que en cada vida tenemos una tarea principal para la evolución de nuestra alma, creo que lo mío pasa en gran parte por encontrar mi propia voz o lo que es igual, por descubrir quién soy en esencia para luego seguir (me) en lugar de querer adaptarme en todo momento a otras personas para “agradarles” eligiendo hacer eso que creo que se espera de mí.

Tengo un recuerdo muy claro de mi infancia en el cual mientras yo me subía al taxi que nos llevaría a mi madre, mi hermana y a mí a la central camionera para irnos a visitar a mi abuela materna en Guadalajara, yo no quería que nos fuéramos sin mi padre. Seguramente yo tenia cara de angustia mientras él nos ayudaba a subir al taxi cuando me miro a los ojos y me dijo algo así: “Adri, di lo que realmente quieres decir, tú de que tienes ganas?”. Así de claro y de contundente, pero yo no dije nada.

Yo era chiquita y ya sabia que no tenía otra opción más que obedecer. De alguna manera yo ya había interiorizado que para ser querida y cuidada por mi madre, tenía que obedecerla y cumplir su deseo. Ella no se daba cuenta de mi verdadero sentir y a través de diferentes experiencias y sin quererlo, me mando el mensaje de que no estaba dispuesta a hacerme caso, que mi propio deseo no era lo más importante para ella. Así entonces y entre múltiples experiencias diarias y similares, crecí creyendo que lo más importante era lo que “otros” querían no lo que yo quería o deseaba.

No culpo a mi madre ya que así también creció ella… y seguramente también mi abuela, mi bisabuela y demás. Estamos hablando de un linaje de mujeres lastimadas que desde pequeñas tuvieron que desconectar de su sentir, de sus deseos y de su sensibilidad para poder andar por la vida “funcionando” y haciendo lo que podían en sus épocas y circunstancias.

En gran parte, la búsqueda y el encuentro con mi propia voz me permite sanar a mí y ojalá ayude a las mujeres que puedan venir después de mí. Algunos dicen que el trabajo interno que hacemos en el presente, también sana asuntos pendientes de mujeres de mi pasado y ojalá sea así.

Durante varios años he estado indagando en diferentes terapias buscando comprender mi infancia para develar poco a poco lo que esta en mi inconsciente (y que mueve los hilos de mi existencia) y así poder ponerle luz a mis creencias limitantes y a mis violencias visibles e invisibles.

Como muchas personas, en alguna parte del camino perdí mi propia voz pero algo maravilloso que voy sintiendo es cómo me voy acercando a ella, por ejemplo escribiendo lo que siento… no lo que creo, lo que siento.

¿Has tenido esta sensación de que te falte voz o contundencia al querer expresar tu sentir? ¿Te has sentido limitada o con vergüenza por mostrarte realmente como eres? ¿Sientes que tienes que adaptarte y cambiar para gustar a otros? ¿Sientes que muchas más veces de las que quisieras dices sí cuando quieres decir no y viceversa? ¿Crees que los demás y sus necesidades son mas importantes que las tuyas?

Cuéntame en los comentarios : )

Te mando un fuerte abrazo, gracias por leer y seguimos!

Seguimos!

Adri Solis

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