El personaje nos salvó en infancia

Llegamos al mundo reales y transparentes, sin embargo, según el entorno en el que hayamos crecido, nos hicimos de un personaje o careta para funcionar en ese entorno, o en ese escenario como lo llamamos desde la Biografía Humana.

Ese personaje nos salvó y a través de él, nos sentimos protegidas, sentimos que teníamos un lugar o a través de él pudimos hacerle frente a las situaciones cotidianas dolorosas de nuestra historia que de otra manera no habríamos podido. No podía haber sido de otra manera, lo necesitamos en aquellos momentos y hay mucho que agradecerle.

Sin embargo, el personaje no somos nosotras realmente aunque podemos creer que lo somos o sin conocimiento, andamos por la vida relacionándonos y tomando decisiones desde ese nuestro personaje. Y más importante aún, es que seguir viviendo de manera inconsciente desde nuestro personaje nos deja limitadas y acotadas, ya que nuestra esencia no puede aflorar y en esta se encuentran toda la bondad, creatividad, alegría y el amor con que llegamos al mundo y que necesitamos nosotras y el mundo también necesita, ya que podemos ofrecer cosas maravillosas.

Hay de personajes a personajes. Hay quienes somos más activos y otros más pasivos. Los que tendemos al afuera y los que tendemos a enconcharnos. Los que nos victimizamos y los que nunca pedimos nada. Los que brillamos y los que vivimos en el anonimato. Los que somos adictos y los que nos refugiamos en las terapias de todo tipo. Los que nos enojamos y respondemos a la primera y los que nos quedamos callados y aguantamos. Los que vivimos en la tristeza y los que vivimos de fiesta en fiesta. Los que no nos movemos de nuestro sitio y los que no podemos quedarse quietos. Los que vivimos enfermos necesitando que los demás se hagan cargo de nosotras y los que no queremos tener contacto con los demás.

Hay infinidad de personajes y formas y esto también da para otro tema que te contaré más adelante, y es que por eso Laura Gutman y desde la Biografía Humana decimos que los consejos sirven para nada… y es que, ¿cómo podríamos aconsejar a alguien que primero, desconocemos porque no sabemos su historia, ni su personaje, ni por qué decide o reacciona así? Y luego, ¿cómo podría un consejo mío servirle a alguien tan diferente a mí, con otra historia y otro personaje también?. He aquí la trampa de los consejos «iguales» para todos.

Algo que he comprobado en mí y en personas cercanas, es que no adquirimos cualquier personaje. Si te gusta la Astrología o conoces de ella, sabrás que existen estudios astrológicos de nuestras cartas astrales o natales muy profundos y serios. A través de ellas, podemos conocer las energías con las que llegamos al mundo y todo lo que tenemos para desplegar en talentos y habilidades. Pues bien, me he percatado una y otra vez cómo el personaje que adquirimos en infancia y adolescencia, está fuertemente relacionado con esas energías. Te cuento algo personal: en mi carta natal hay una gran cantidad de Aire (ideas, pensamiento ágil, movimiento), y mi personaje es uno que se anticipa fácilmente, que tiene montón de ideas más rápido que otras personas, que reacciona rápido para cuidarse, etc.

El problema en esto que te cuento de mi personaje es y sería, si utilizo esto para mi beneficio y en detrimento de los demás. Y así, es algo que necesitamos revisar en cada personaje. Si desconozco mi personaje, por qué me hice de él, para qué me ha servido, etc., no podré darme cuenta de en qué vínculos y lugares me hace daño y hace daño a otros. Porque claro que en infancia y adolescencia me sirvió, pero hoy de adulta ya no lo necesito. Ya no soy la niña que estaba en peligro, ya puedo cuidar de mí.

Esto por supuesto es un proceso que lleva años y que de a poco vamos conociendo nuestro personaje con sus reacciones; luego nos pasa que nos damos cuenta de cómo reaccionamos y cuando ya pasó el evento; luego nos sucede que nos damos cuenta en el preciso instante en el que lo estamos viviendo (uf! esto es un enorme avance);  y mucho tiempo después, podemos detenernos antes de actuar. Es un ir y venir para conocernos y ampliar cada vez más nuestra consciencia.

Algo también muy importante a comprender es que nuestro personaje no podremos quitárnoslo completamente, sin embargo y muy importante, es que podemos utilizar todas esas habilidades adquiridas y tan trabajadas que tenemos, para beneficio de todos. Por ejemplo, si es un personaje que profundiza mucho, que se mantiene oculto, que prefiere la soledad y se aleja de los demás, eso ya sabe hacerlo muy bien. La riqueza que puede tener es que este personaje sabe muchas cosas y siente muchas más que pueden beneficiar a otros. Tal vez tiene unos escritos maravillosos que en soledad ha redactado que hablan de los viajes más oscuros de su alma, que a otras personas le pueden servir leerlos y saber que no están solos, y que esos viajes del alma enriquecen profundamente.

Pronto te contaré más de personajes con sus características, tal vez puedas sentirte identificado en alguno de ellos.

¡Abrazos y hasta muy pronto!

Adri Solís

Biografía Humana & Health Coach

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