Comprendiendo la Biografía Humana (Parte III)

Hoy me gustaría compartirte que en la Biografía Humana utilizamos un recurso importante que se constituyó en nuestra infancia: EL PERSONAJE con el cual sobrevivimos siendo niños.

Te explico un poco más: entre lo que necesitábamos cuando éramos niños y lo que REALMENTE recibimos de nuestras madres, hay una gran distancia… Para poder sobrevivir en esa casa, con esa madre, con el escenario que cada uno vivimos, ALGO HICIMOS. Y a eso le llamamos EL PERSONAJE.

Hay muchos muchos personajes… montones. En la Biografía Humana tenemos ya algunos identificados que utilizamos frecuentemente pero aún así, como cada ser humano y cada vida es diferente, cada personaje tiene su toque especial.

El personaje es como un disfraz que usamos y que nos sirve como forma de supervivencia. Éramos niños y no teníamos muchas opciones. Por ejemplo, ¿A dónde se puede ir un niño que es golpeado y humillado por su madre? A ningún lado. Ésto es de lo más triste. Ese niño sufre abuso porque es chiquito y porque los adultos que abusamos de él sabemos que no tiene más opciones que aguantar. Ese chico que llegó al mundo buscando ser amado y no está recibiendo ese amor, buscará hacerse de recursos para tratar de protegerse. Tal vez se proponga agradar a mamá, se convierta en alguien sumamente obediente y que no da problemas, todo para que mamá ya no lo golpeé. Ese chico dejará de lado su sentir, sus necesidades y su dolor, y se enfocará en agradar a mamá. Este es un pulso (puede haber muchos más) pero con este pulso irá creciendo, dejando de lado su ser esencial, su sentir hasta convertirse en un adulto que hoy sigue siendo el «niño bueno de mamá» que en todos lados solamente obedece y no sabe él qué quiere realmente. O descarga en otros su furia y a su vez él abusa de los más débiles. Puede tomar mil formas.

Este es un ejemplo de un pulso muy común y lo expliqué sencillamente pero ya vamos a ir estudiando diferentes personajes de forma más completa. Sólo que hoy quería darte una introducción de lo que es el personaje desde la Biografía Humana y cómo debajo de él queda encerrado nuestro ser esencial con todos nuestros dones, talentos, nuestro lado blando y nuestra amorosidad.

También nos pasa que en la Biografía Humana las cosas no son de una forma y ya. La mayoría de los que pasamos por el proceso de indagar en nuestras propias Biografías Humanas damos vueltas y vueltas. O sea, revisamos una y otra vez, pasa un tiempo y luego revisamos de nuevo y profundizamos más. Y así. Las veces que sean necesarias y cada vez más descubrimos cosas nuevas, pulsos nuevos, «vemos» más, porque nuestra consciencia se amplía si así lo deseamos y lo permitimos. Y porque es uno de los grandes regalos de la Biografía Humana: mirar cada vez más amplio, con mayor conciencia, con mayor adultez.

 A veces en cada pasada, nuestros personajes cambian porque vamos trabajando diferentes pulsos. Espero se entienda lo del «pulso». Me refiero a esas tendencias que tenemos al actuar. Por ejemplo, alguien que reacciona a golpes cada vez que se siente amenazado. Otro pulso sería, alguien que generalmente se victimiza y se la vive pidiendo a los demás; o alguien que se nutre de la energía de otros y los demás siempre le están dando y no reciben a cambio; o alguien para quien trabajar duramente y con mucho sacrificio lo es todo y no registra su cansancio; alguien que es el exitoso a toda costa y no se puede relacionar amorosamente con los demás; alguien que vive cuidando a su madre a sus 60 años, etc. Cada uno tenemos nuestros pulsos de acuerdo a nuestras Biografías Humanas y nuestros personajes.

Al final, el personaje es como una energía (igual que nuestro escenario de infancia) que nos acompañan a donde vayamos y que rigen nuestras vidas. Cuando pasamos por alguna crisis, generalmente es donde tenemos oportunidad de revisar todo ésto porque en las crisis nos cuestionamos «¿Qué está pasando? ¿Qué me pasa? ¿Qué hago? ¿Cómo soluciono ésto? ¿Por qué se me repiten estas experiencias?» y es cuando el personaje que durante tantos años nos ha funcionado de repente ya no nos gusta o no nos sirve. Allí es cuando algunos decidimos que ya no queremos seguir sufriendo y vamos en busca de algo o alguien que nos ayude a comprender.

Allí encaja perfecto la Biografía Humana.

Por eso te invito a que la conozcas. Es un camino que nos invita a ver la realidad. Duro? Sí. Muchas veces duele mucho y por eso evitamos los procesos de indagación, porque estamos acostumbrados a mentirnos y a evadirnos para no sufrir… pero resulta que así los sufrimientos se alargan, no desaparecen. Al contrario de la verdad con la Biografía Humana que duele pero tenemos a alguien que nos acompaña y que está allí para ayudarnos a ver. No nos dejan solos. Y duele, pero luego se acomoda y viene la comprensión que es rica, que da alivio. Luego seguimos con otras heridas, las vemos crudamente, duele, luego viene la comprensión… y así. Así vamos revisando con cada situación y herida por sanar.

Es un camino de crecimiento que te invito a conocer.

Te mando un gran abrazo y hasta pronto!

Adri Solis

Photo by Andrew Branch on Unsplash

 

 

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